En la producción avícola comercial, la vida de un pollo no está determinada por su edad, sino por la función que desempeña. La esperanza de vida de un ave en un sistema industrial depende de su propósito productivo. Los híbridos modernos difieren enormemente de las razas tradicionales, ya que décadas de selección genética intensiva han reducido a pocas semanas procesos que antes requerían varios meses.
Pollos de engorde: una vida medida en días
Las líneas de crecimiento rápido, como Ross 308 y Cobb 500, alcanzan el peso de sacrificio entre los 30 y 35 días de edad, con un peso vivo medio de aproximadamente 2,5 kg en la Unión Europea (Welfare Footprint Institute, 2025). Havenstein et al. (2003) demostraron que los pollos de engorde modernos alcanzan más de tres veces el peso corporal a las ocho semanas que las líneas utilizadas en 1957, aun recibiendo dietas equivalentes. La mayor parte de esta diferencia se atribuye a la mejora genética y no únicamente a la nutrición.
El crecimiento de los pollos de engorde no es lineal ni uniforme dentro de un mismo lote. Comparar diariamente el peso vivo con las curvas de crecimiento específicas de cada línea genética es la forma más fiable de detectar de manera temprana problemas de bienestar animal y rendimiento productivo. Una desviación respecto al peso objetivo durante la primera semana puede indicar deficiencias nutricionales o estrés térmico, cuyos efectos suelen acumularse durante todo el ciclo de engorde.
Para conseguir este nivel de control, el pesaje automático continuo de miles de aves representa la solución más eficaz. La báscula automática para aves BAT2 Connect registra diariamente la evolución del peso sin alterar el comportamiento de los animales. Al mismo tiempo, las sesiones de pesaje manual aportan una capa adicional de calidad y validación de los datos. La báscula manual BAT1
proporciona al personal de producción información individual de cada ave, evaluaciones de la condición corporal y controles directos de bienestar que ningún sistema automático puede ofrecer. Además, al pesar los animales uno por uno, las mediciones manuales generan muestras estadísticamente más sólidas por sesión que el registro automático continuo por sí solo.
Gallinas ponedoras: un periodo productivo más prolongado
Las gallinas ponedoras comerciales comienzan su producción alrededor de las 18 o 19 semanas de edad. En sistemas de un solo ciclo, la vida productiva suele finalizar entre las 80 y 95 semanas (The Poultry Site, 2023). Sin embargo, la selección genética orientada a mejorar la persistencia de la puesta ha desplazado los objetivos comerciales hasta las 80 semanas o más sin necesidad de muda (Lohmann Breeders, 2020).
El peso corporal del lote durante la recría es un excelente predictor de los resultados productivos posteriores. Alcanzar el peso objetivo antes de las 16 semanas favorece un mejor rendimiento en la puesta, mientras que las pollitas con mayor peso al inicio de la producción suelen producir huevos de mayor tamaño (Mels et al., 2023).
Diversos estudios revisados por pares sobre bienestar animal en explotaciones comerciales de Austria utilizaron el sistema BAT2 para registrar automáticamente el peso corporal y la uniformidad de los lotes durante todo el periodo de puesta (Mels et al., 2023). Asimismo, el pesaje individual de gallinas en edades clave dentro de los mismos estudios confirmó la utilidad de esta metodología para realizar evaluaciones específicas y dirigidas (Sibanda et al., 2021).
Reproductores de pollos de engorde: la mayor esperanza de vida en la producción de carne
Dentro de la cadena de producción del pollo de engorde, las reproductoras son las aves con la vida productiva más larga. Normalmente, un lote de reproductoras se retira entre las 60 y 65 semanas de edad, dependiendo de la fertilidad, el porcentaje de nacimientos y las condiciones del mercado (Cobb-Vantress, 2020). A partir de las 65 o 70 semanas, la fertilidad disminuye hasta niveles que hacen económicamente inviable mantener la producción (The Poultry Site, 2022).
Estas aves presentan una predisposición genética a ganar peso en exceso, lo que reduce la eficiencia reproductiva. Por este motivo, el peso corporal constituye el principal indicador en todas las decisiones de manejo, desde la recría hasta el final de la producción (Cobb-Vantress, 2020).
La uniformidad del lote también desempeña un papel fundamental. Cuando existen grandes diferencias de peso entre los animales, la frecuencia de apareamiento disminuye. Los machos demasiado pesados tienen más dificultades para completar la monta con éxito, lo que repercute directamente en la tasa de fertilización (Cobb-Vantress, 2020). Por el contrario, los lotes más uniformes alcanzan antes el pico de producción y generan huevos fértiles de mayor calidad y consistencia (Abbas et al., 2010, citado en Mels et al., 2023).
El sistema BAT2 Connect facilita el pesaje automático continuo que requieren los programas de manejo de reproductoras. A su vez, BAT Cloud permite comparar la uniformidad del peso entre diferentes naves e identificar de forma temprana posibles diferencias de rendimiento en explotaciones con múltiples alojamientos.
Durante toda la fase productiva también se controla regularmente el peso de los machos. Los gallos con sobrepeso cuya actividad reproductiva disminuye pueden identificarse fácilmente y sustituirse por ejemplares más jóvenes y ligeros. Este proceso de evaluación individual y selección exige la precisión y el acceso directo que únicamente proporciona una báscula manual.
Referencias
1. ) Abbas, S.A., Gasm Elseid, A.A., and Ahmed, M.-K.A. (2010). Effect of body weight uniformity on the productivity of broiler breeder hens. International Journal of Poultry Science, 9(3), 225–230. https://ijpsjournal.org/ijps/article/view/1383
2.) Cobb-Vantress (2020). Cobb Breeder Management Guide. Cobb-Vantress, Inc. https://www.thepoultrysite.com/articles/cobb-breeder-management-guide-flock-depletion
3.) Havenstein, G.B., Ferket, P.R., and Qureshi, M.A. (2003). Growth, livability, and feed conversion of 1957 versus 2001 broilers when fed representative 1957 and 2001 broiler diets. Poultry Science, 82(10), 1500–1508. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/14601725/
4.) Lohmann Breeders (2020). Feeding laying hens to 100 weeks of age. Lohmann Information. https://lohmann-breeders.com/lohmanninfo/feeding-laying-hens-to-100-weeks-of-age-2/
5.) Mels, C., Niebuhr, K., Futschik, A., Rault, J.-L., and Waiblinger, S. (2023). Development and evaluation of an animal health and welfare monitoring system for veterinary supervision of pullet farms. Preventive Veterinary Medicine, 217, 105929. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0167587723000934
6.) Sibanda, T.Z., Kolakshyapati, M., Walkden-Brown, S.W., de Souza Vilela, J., Courtice, J.M., and Ruhnke, I. (2020). Body weight sub-populations are associated with significantly different welfare, health and egg production status in Australian commercial free-range laying hens in an aviary system. European Poultry Science, 84. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S000390982500298X
7.) The Poultry Site (2022). Cobb Breeder Management Guide: Flock depletion. https://www.thepoultrysite.com/articles/cobb-breeder-management-guide-flock-depletion
8.) The Poultry Site (2023). US Poultry Industry Manual: Production cycles of egg-type chickens. https://www.thepoultrysite.com/articles/production-cycles-of-egg-type-chickens
9.) Welfare Footprint Institute (2025). Broilers: Welfare data and scenarios. https://welfarefootprint.org/broilers/
