August 25, 2026

Mycoplasma en pollos: síntomas respiratorios y tratamiento

Autor
Petr Lolek

Petr Lolek

Business & Sales Manager

Un hombre que, en un gallinero donde se crían gallinas, comprueba si hay micoplasma, una infección ocular en los pollos.

Mycoplasma gallisepticum es la especie de micoplasma más patógena que afecta a las aves de corral comerciales, y puede propagarse rápidamente una vez que entra en un lote (El-Gazzar, 2025). En el sector avícola, esta enfermedad suele conocerse por sus denominaciones clínicas, enfermedad respiratoria crónica y sinusitis infecciosa en pollos, que hacen referencia a la misma infección subyacente. Dado que los signos clínicos pueden ir de leves a graves, detectarlos a tiempo es fundamental para limitar el impacto de la enfermedad en el rendimiento del lote.

¿Cuáles son los síntomas de Mycoplasma en pollos?

Los animales afectados pueden presentar diversos síntomas respiratorios, como estornudos, tos, estertores y secreción nasal (El-Gazzar, 2025). Una vez establecida la infección, tanto la eficiencia alimentaria como la ganancia de peso disminuyen, y en los pollos de engorde esta reducción puede medirse en cuestión de semanas (Chen et al., 2024). Aunque la morbilidad es elevada, la mortalidad suele ser baja, por lo que los síntomas leves pueden persistir durante días antes de que el responsable del lote detecte que algo no funciona correctamente. Los datos de peso obtenidos mediante pesaje diario automatizado pueden señalar esa disminución temprana del crecimiento antes de que los signos visuales sean evidentes.

Infección ocular por Mycoplasma en pollos

La infección ocular asociada a Mycoplasma suele comenzar como una conjuntivitis, acompañada de secreción espumosa e hinchazón alrededor de los párpados (El-Gazzar, 2025). En un brote documentado en un lote de pollitas ponedoras, las aves con los ojos cerrados o hinchados comían menos porque tenían dificultades para localizar el alimento, y aproximadamente el 10 % murió como consecuencia de ello (Nunoya et al., 1995). Esta relación entre la visión afectada y un menor consumo demuestra que una infección ocular puede tener un impacto real sobre el peso, además de representar un problema de bienestar. Los controles individuales realizados con la báscula avícola manual BAT1 permiten identificar durante el manejo rutinario a las aves cuyo peso está por debajo de lo esperado para su edad, incluso antes de que los síntomas oculares sean claramente visibles.

Cómo tratar Mycoplasma gallisepticum en pollos

La mayoría de las cepas de M. gallisepticum responden a la tilosina o a las tetraciclinas, dos grupos de antimicrobianos utilizados habitualmente para reducir los signos clínicos y limitar la transmisión a través de los huevos (El-Gazzar, 2025). Estos tratamientos ayudan a aliviar los síntomas, pero no eliminan la infección, por lo que las aves tratadas pueden permanecer como portadoras durante toda su vida. La prevención depende de obtener pollitos procedentes de lotes reproductores libres de micoplasma, mantener unas medidas estrictas de bioseguridad y, en regiones con una elevada presión de infección, vacunar durante la fase de crecimiento (El-Gazzar, 2025). Puesto que la erradicación no puede conseguirse únicamente mediante medicación, el seguimiento continuo resulta más importante que un único tratamiento.

Cómo proteger el rendimiento del crecimiento en lotes afectados por Mycoplasma

Cuando el micoplasma se establece en un lote, tanto la eficiencia alimentaria como la ganancia de peso pueden verse perjudicadas. Por ello, seguir la evolución del peso del lote permite detectar señales de alerta tempranas que los signos clínicos por sí solos podrían pasar por alto. La báscula automática BAT2 Connect registra diariamente el peso medio del lote mientras las aves suben voluntariamente a la plataforma, sin añadir estrés de manejo a unos animales que ya están afectados.

Los controles manuales siguen siendo valiosos como complemento de los datos automáticos. Las comprobaciones del peso de cada ave permiten determinar qué individuos se están quedando atrás y necesitan una atención veterinaria más estrecha, algo que los promedios del lote por sí solos no pueden revelar.

A medida que avanza el tratamiento, comparar las tendencias de peso antes y después mediante la plataforma de datos BAT Cloud ayuda a comprobar si el lote se está recuperando según lo esperado o si una infección secundaria ha complicado la situación (El-Gazzar, 2025).

Referencias 

Chen, X., Cui, J., Wang, Y., Han, K., Huo, N., & Wang, J. (2024). Dietary supplementation with Bacillus subtilis KC1 alleviates the negative effects of Mycoplasma gallisepticum on growth performance and amino acid metabolism of broiler chickens. Frontiers in Veterinary Science, 11. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11538993/ 

El-Gazzar, M. (2025). Mycoplasma gallisepticum infection in poultry. Merck Veterinary Manual. https://www.merckvetmanual.com/poultry/mycoplasmosis/mycoplasma-gallisepticum-infection-in-poultry 

Nunoya, T., Yagihashi, T., Tajima, M., & Nagasawa, Y. (1995). Occurrence of keratoconjunctivitis apparently caused by Mycoplasma gallisepticum in layer chickens. Veterinary Pathology, 32(1), 11-18. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7725593/