Síntomas y causas del buche agrio: candidiasis en aves de corral
El buche agrio es una forma de candidiasis en aves de corral causada, en casi todos los casos, por una infección del buche por Candida albicans. Este microorganismo forma parte habitual de la microbiota y no es un agente invasor externo. Un estudio realizado en seis explotaciones de engorde detectó Candida en entre el 17,4 y el 51,5 % de los buches de pollos de engorde sanos, mientras que menos del 1 % de las aves presentaba lesiones (Wyatt y Hamilton, 1975).
La enfermedad aparece cuando se altera la flora intestinal. Entre los factores desencadenantes reconocidos se encuentran los tratamientos antimicrobianos prolongados, las líneas de bebederos contaminadas, la deficiencia de vitamina A y la exposición a micotoxinas (Merck Veterinary Manual, 2024). Las aves afectadas presentan un buche distendido y de consistencia pastosa, regurgitación y, durante el examen post mortem, pseudomembranas blancas sobre una mucosa engrosada (Butcher y Miles, 2009).
Impactación del buche en aves de corral: buche impactado y buche pendular
Un buche impactado, también denominado obstrucción del buche, es un bloqueo mecánico y no una infección. La cama con fibras largas, las partículas gruesas del alimento y una retirada brusca del pienso pueden contribuir a su aparición. En un lote comercial de 7.800 pavitos se registraron pérdidas por impactación de la cama en el tracto gastrointestinal, asociadas a una ventilación deficiente, un número insuficiente de bebederos y una altura inadecuada de los comederos (Kaboudi et al., 2015).
El buche pendular comparte características con ambas afecciones. Ebling et al. (2015) registraron una incidencia del 9,5 % en pollos de engorde Cobb 500 sometidos a iluminación continua y alimentación ad libitum. En pavos, el coeficiente de heredabilidad (h²) se sitúa entre 0,16 y 0,17 (Abdalla et al., 2022).
Cómo diagnosticar problemas del buche mediante palpación y vaciado
Un buche sano se vacía cada dos a cuatro horas (Classen et al., 2016). Un retraso en el vaciado fuera de este intervalo constituye la primera señal diagnóstica.
La palpación del buche es el método diagnóstico habitual y puede realizarse durante el pesaje manual. Una sesión con la báscula manual para aves BAT1 permite sostener cada ave de la muestra, de modo que el estado del buche y la condición corporal pueden evaluarse al mismo tiempo que se registra el peso.
Por otro lado, la puntuación de llenado del buche mide la rapidez con la que los pollitos de un día encuentran alimento y agua después de su alojamiento, no si el buche está enfermo. Aviagen (2025) establece como objetivo que el 75 % de los pollitos tenga el buche lleno a las dos horas y el 95 % a las 24 horas. Los buches duros indican falta de agua, mientras que los buches distendidos pueden señalar escasez de alimento (Cobb-Vantress, 2021).
Los datos de peso como señal de alerta temprana
Los trastornos del buche reducen el consumo de alimento antes de que los síntomas sean evidentes a simple vista, lo que termina reflejándose en una desaceleración del crecimiento. Entre los 11 y los 40 días de edad, los pollos de engorde con retraso del crecimiento y lesiones en el tracto digestivo pesaron entre un 28 y un 33 % menos que las aves normales del mismo lote (Qamar et al., 2013).
La variabilidad del lote sigue una tendencia similar. Una menor uniformidad se asoció con una mayor mortalidad y una peor conversión alimenticia en 45 lotes comerciales de Ross 308 (Vasdal et al., 2019). Además, los desafíos microbianos pueden reducir la uniformidad entre un 2,5 y un 15 % (Choi et al., 2026).
Detectar estas desviaciones requiere mediciones frecuentes. La báscula automática para aves BAT2 Connect registra los pesos medios del lote a lo largo del día, mientras que Mels et al. (2023) utilizaron el pesaje automático en 100 lotes de pollitas para facilitar la detección temprana de problemas de salud.
El análisis de estas tendencias en una plataforma centralizada de datos sobre el rendimiento del lote permite identificar en cuestión de días cualquier desviación con respecto a la curva objetivo.
Cómo tratar el buche agrio en gallinas a nivel de lote
En Estados Unidos no existe ningún producto aprobado específicamente para tratar la candidiasis, y la disponibilidad de nistatina varía según la jurisdicción (Merck Veterinary Manual, 2024). La administración individual de medicamentos resulta poco práctica a escala comercial, por lo que el control se basa en eliminar la causa: desinfectar las líneas de agua, aplicar una acidificación adecuada, utilizar los antibióticos con precaución y controlar las micotoxinas.
Tratamiento del buche impactado e identificación de las aves afectadas
La impactación no tiene una solución farmacológica. Corregir la longitud de la cama, el tamaño de las partículas del alimento, el acceso a los bebederos y la altura de los comederos permite eliminar las causas, mientras que las aves con el buche obstruido se sacrifican. En ambas afecciones, el primer paso consiste en identificar a los animales afectados.
El pesaje manual permite hacerlo, ya que cada ave se captura, se sostiene y se examina individualmente.
El seguimiento continuo del peso medio del lote permite detectar una tendencia, pero no identificar a un ave concreta. Ambos métodos responden a preguntas diferentes y, para investigar adecuadamente los problemas del buche, es necesario utilizar los dos.
Referencias
Abdalla, B. A., et al. (2022). Accuracy of genomic selection for reducing susceptibility to pendulous crop in turkey. Poultry Science, 101(2), 101601. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8715376/
Aviagen. (2025). Ross Broiler Pocket Guide. https://aviagen.com/assets/Tech_Center/Ross_Broiler/Aviagen-ROSS-Broiler-PocketGuide-EN.pdf
Butcher, G. D., and Miles, R. D. (2009). Improved Aviculture Management May Prevent Candidiasis in Birds. University of Florida IFAS Extension, VM031. https://edis.ifas.ufl.edu/publication/VM031/pdf
Choi, J., et al. (2026). Factors Affecting Flock Uniformity in Broiler Production. Animals, 16(2), 185. https://www.mdpi.com/2076-2615/16/2/185
Classen, H. L., et al. (2016). The role of the crop in poultry production. World’s Poultry Science Journal. https://www.cambridge.org/core/journals/world-s-poultry-science-journal/article/role-of-the-crop-in-poultry-production/1B8129FC8897E3A1C9D4A0D074F65BB7
Cobb-Vantress. (2021). Broiler Management Guide. https://www.cobbgenetics.com/assets/Cobb-Files/Broiler-Guide_English-2021-min.pdf
Ebling, P. D., et al. (2015). Pendulous Crop in Broilers. Brazilian Journal of Poultry Science, 17, 395–398. https://www.scielo.br/j/rbca/a/cqQVTsCkyn4wXfnKzqHXvYc/?lang=en
Kaboudi, K., Umar, S., and Bouchrit, H. (2015). Outbreak of litter impaction of the gastrointestinal tract in commercial turkey poults. Journal of Avian Research, 1(2), 15–16. https://www.researchgate.net/publication/286452320
Mels, C., et al. (2023). Development and evaluation of an animal health and welfare monitoring system for veterinary supervision of pullet farms. Preventive Veterinary Medicine, 217, 105929. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0167587723000934
Merck Veterinary Manual. (2024). Candidiasis in Poultry. https://www.merckvetmanual.com/poultry/candidiasis-in-poultry/candidiasis-in-poultry
Qamar, M. F., Aslam, H., and Jahan, N. (2013). Histopathological Studies on Stunting Syndrome in Broilers. Veterinary Medicine International, 212830. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3732646/
Vasdal, G., et al. (2019). Associations between carcass weight uniformity and production measures on farm and at slaughter in commercial broiler flocks. Poultry Science, 98(10), 4261–4268. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6748757/
Wyatt, R. D., and Hamilton, P. B. (1975). Candida species and crop mycosis in broiler chickens. Poultry Science, 54(5), 1663–1666. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1103110/
