August 15, 2026

Gallinas ponedoras pesadas y bienestar

Autor
Petr Lolek

Petr Lolek

Business & Sales Manager

Una mujer con un pollo en brazos.

La investigación realizada en lotes comerciales de gallinas ponedoras ha revelado un resultado que cuestiona una de las ideas más arraigadas en la producción avícola: las aves más pesadas no son necesariamente las más sanas.

La paradoja entre peso y bienestar en los lotes comerciales de ponedoras

Un amplio estudio realizado en 33 lotes comerciales de gallinas ponedoras identificó un patrón llamativo en la relación entre el peso corporal y la salud del esqueleto. Aunque las gallinas más ligeras mostraron una mayor susceptibilidad a las fracturas del hueso de la quilla al inicio del período de puesta, las aves más pesadas presentaron una incidencia significativamente mayor de fracturas de la quilla a las 65 semanas de edad, tanto en sistemas convencionales de jaulas como en sistemas de alojamiento sobre suelo (Petrik et al., 2015). La idea de que maximizar la ganancia de peso equivale a conseguir un rendimiento óptimo no se sostiene cuando el bienestar esquelético se analiza junto con los indicadores de producción.

Además del riesgo de fracturas, un peso excesivo en las gallinas ponedoras suele estar relacionado con una mayor acumulación de grasa en lugar de tejido productivo. Las aves en esta condición consumen más alimento sin convertir ese consumo en una mayor producción de huevos, lo que afecta directamente a la rentabilidad y, al mismo tiempo, agrava el impacto sobre el bienestar.

Prevalencia de fracturas según el sistema de alojamiento

La magnitud de los daños en el hueso de la quilla en los lotes comerciales es considerable. La prevalencia de fracturas alcanzó el 48,3 % en los lotes alojados sobre suelo, frente al 24,8 % en los sistemas de jaulas, y la mayoría de las fracturas se produjeron antes de las 50 semanas de edad (Petrik et al., 2015). Entre las 65 y 74 semanas, la prevalencia de daños osciló entre el 26 % y el 74 % según el lote, mientras que las alteraciones graves afectaron hasta al 15 % de las aves (Marggraff et al., 2024).

El sistema de alojamiento interactúa con el peso corporal de formas que no son fáciles de interpretar. El peso corporal medio fue significativamente menor en los lotes alojados sobre suelo, con 1.827 g frente a los 1.888 g registrados en los lotes alojados en jaulas. Sin embargo, los sistemas sobre suelo presentaron el doble de tasas de fracturas (Petrik et al., 2015). Esta diferencia entre el peso y la incidencia de fracturas según el sistema demuestra que el peso corporal por sí solo no determina el riesgo. Aun así, los extremos de peso dentro de un lote siguen siendo una señal relevante que merece seguimiento.

Qué indica un peso corporal excesivo sobre la eficiencia alimentaria y la rentabilidad

Los daños en el hueso de la quilla tienen consecuencias que van mucho más allá del bienestar. Las fracturas afectan al rendimiento de puesta, la calidad de los huevos y la eficiencia alimentaria. La correlación entre un mayor peso corporal y una mayor incidencia de fracturas al final del período de puesta sugiere que las lesiones pueden reducir la movilidad y, al mismo tiempo, aumentar el consumo compensatorio de alimento. Esta combinación perjudica tanto la producción como el margen económico.

El pesaje periódico aporta mucho más que un simple indicador productivo. Las evaluaciones realizadas durante las sesiones de pesaje manual permiten detectar los extremos de peso antes de que se conviertan en problemas generalizados en el lote. Por su parte, las básculas automáticas como BAT2 Connect pueden ampliar este control entre las sesiones manuales y proporcionar una visión continua de la evolución del peso del lote, lo que permite a los productores actuar ante las tendencias emergentes en lugar de reaccionar cuando el problema ya está establecido. Ante un problema de bienestar de esta magnitud, en el que la prevalencia de fracturas puede afectar a casi la mitad de las aves en algunos sistemas, la detección temprana es la herramienta más eficaz disponible.

Referencias

Marggraff, J. et al. (2024). Factors associated with keel bone damage – a longitudinal study of commercial layer flocks during the laying period. British Poultry Science. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/00071668.2024.2305998 

Petrik, M.T. et al. (2015). On-farm comparison of keel fracture prevalence and other welfare indicators in conventional cage and floor-housed laying hens in Ontario, Canada. Poultry Science. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0032579119305528