Un cambio simple en la forma del pienso puede aportar un aumento del 15,1% en el peso corporal del broiler. Eso es beneficio puro en tu nave, pero la mayoría de las operaciones lo están dejando sobre la mesa.
Investigación reciente de la Kansas State University revela la economía contundente que se esconde en tus decisiones sobre la forma del pienso. Cuando los broilers recibieron micropellets en lugar de harina (mash), el peso corporal subió de 891 g a 1.049 g a los 21 días. La conversión alimenticia mejoró significativamente y la ganancia diaria aumentó en todos los indicadores.
Pero aquí está el verdadero punto de inflexión: las migajas (crumbles) de calidad lograron un rendimiento casi idéntico al de los micropellets sin los costosos cambios de matriz. ¿El secreto? Alimentar migaja con los finos retirados aumentó el peso corporal al menos un 3,5%, entregando esencialmente resultados de micropellet a costes de migaja.
La ventana crítica son los primeros 7–10 días. La ingesta de pienso durante este periodo determina el éxito de todo el ciclo de producción. En sus primeras etapas de desarrollo, los pollitos tienden de forma natural a tener dificultades para consumir partículas finas de pienso, lo que reduce en gran medida el FCR. Cuando reciben un pienso de mayor calidad que mantiene mejor su estructura, los pollitos pueden consumir más, sentando las bases para un rendimiento superior durante todo el engorde.
Los datos también revelan algo fascinante sobre el desarrollo de la molleja. Las aves alimentadas con harina desarrollaron mollejas significativamente más pesadas, pero esto tuvo un coste en el rendimiento general. La mejora en la digestibilidad derivada de un procesamiento adecuado del pienso compensó con creces la menor actividad de la molleja.
Para los operadores de fábricas de pienso, esta investigación demuestra que invertir en la calidad de la migaja ofrece retornos inmediatos. Ajustar la separación de los rodillos y retirar los finos transforma migajas ordinarias en motores de beneficio.
El éxito depende de una monitorización precisa. Los sistemas automáticos de pesaje proporcionan los puntos de datos frecuentes necesarios para detectar rápidamente estas mejoras de rendimiento. Cuando puedes medir de forma fiable diferencias del 15% en el peso corporal, puedes optimizar decisiones de forma de pienso con confianza.
La economía es clara: una forma de pienso adecuada no es solo nutrición, es maximizar el retorno de cada tonelada procesada.
Sources
Idan, F., et al. (2023). Effects of pellet diameter and crumble size on growth performance and relative gizzard weight of broilers. Journal of Applied Poultry Research, 32:100331.
