July 16, 2026

Sistemas de nidificación para gallinas ponedoras: del gallinero doméstico a la producción comercial

Autor
Petr Lolek

Petr Lolek

Business & Sales Manager

BAT1 poultry scale for weighing laying hens to improve nesting system management and egg production

Para los pequeños criadores que buscan ideas para nidos de gallinas, un nido estándar para gallinero debería medir aproximadamente 30 × 30 cm en su interior. Se recomienda instalar un nido por cada cuatro gallinas y colocarlo por encima de la altura de las perchas para evitar que las aves duerman en él durante la noche y ensucien los huevos. Además, un borde elevado ayuda a mantener el material de cama en su sitio y proporciona el entorno cerrado que las gallinas prefieren para la puesta.

Por qué el diseño del sistema de nidificación es importante en la producción comercial

En las explotaciones comerciales, la importancia del sistema de nidificación es mucho mayor. Para las gallinas ponedoras, disponer de un nido adecuado no es una simple preferencia, sino una necesidad de comportamiento. Cuando no tienen acceso a un nido apropiado, muestran movimientos repetitivos, búsquedas prolongadas y un menor bienestar (Cooper y Appleby, 1995). Este conocimiento impulsó el desarrollo de las jaulas enriquecidas, que incorporan nidos, material de cama y perchas a las jaulas convencionales, originalmente muy básicas. Aun así, las jaulas convencionales siguen siendo el sistema predominante en aquellas regiones donde todavía no se ha implantado la legislación sobre producción libre de jaulas (Guyonnet, 2022). En la actualidad, contar con un nido funcional constituye un requisito normativo básico en la mayoría de los sistemas comerciales de producción.

Sistemas de nidificación manuales, mecánicos y comunitarios

Las explotaciones comerciales con alojamiento en suelo utilizan principalmente tres tipos de sistemas de nidificación, cada uno adaptado a una escala de producción y a un tipo de nave diferente. La proporción de nidos por gallina está regulada por la legislación local, que varía según el país. La Directiva 1999/74/CE de la Unión Europea exige al menos un nido por cada siete gallinas en los sistemas alternativos, mientras que Cobb recomienda una posición de nidificación por cada cuatro hembras en las naves manuales para reproductoras (Cobb-Vantress, 2021; Directiva 1999/74/CE, 1999). Por ello, es recomendable verificar siempre la normativa vigente en cada región.

Los nidos mecánicos individuales y los sistemas comunitarios comparten una característica esencial: ambos incorporan una cinta transportadora que recoge automáticamente los huevos y los aleja de las gallinas, reduciendo la contaminación, las roturas y la necesidad de mano de obra. Los nidos comunitarios suelen instalarse en el centro de la nave con plataformas elevadas a ambos lados. Una unidad con una profundidad de 40 cm puede alojar hasta 230 hembras repartidas entre cuatro accesos de entrada, mientras que una de 45 cm admite hasta 260 gallinas (Cobb-Vantress, 2021). Los huevos puestos en el suelo representan un problema característico de los sistemas en suelo. En cambio, en las instalaciones con jaulas, el suelo inclinado hace que los huevos rueden directamente hacia la cinta de recogida, eliminando este inconveniente.

Ubicación de los nidos, iluminación y control de los huevos puestos en el suelo

Dentro de los sistemas en suelo, la mayoría de los huevos depositados fuera de los nidos aparecen al amanecer, cuando las gallinas compiten por ocupar las mejores posiciones de puesta (Hy-Line International, 2025). Mantener una iluminación uniforme en toda la nave resulta fundamental, ya que las aves buscan de forma natural zonas oscuras o con sombra para poner los huevos. Como consecuencia, cualquier rincón con poca luz o el espacio situado bajo los niveles del aviario puede convertirse en un lugar de puesta alternativo, independientemente del número de nidos disponibles (Cobb-Vantress, 2021).

Asimismo, distribuir el alimento poco antes de que se enciendan las luces dirige a las gallinas hacia los comederos en lugar de hacia la cama. Del mismo modo, mantener una profundidad del material de cama de entre 2 y 3 cm al inicio de la puesta ayuda a evitar la formación de zonas cómodas para la puesta en el suelo.

Uniformidad del peso corporal y acceso a los nidos

Un factor que suele pasarse por alto en la aparición de huevos puestos en el suelo es la variación del peso corporal dentro del lote. Al comienzo de la producción, las pollitas con menor peso suelen ser desplazadas de los nidos por las aves dominantes y más pesadas, lo que las obliga a poner los huevos sobre la cama (Novogen, 2022). Por este motivo, realizar controles periódicos del peso durante la recría constituye una condición indispensable para lograr un buen uso de los nidos desde el inicio de la producción.

La báscula manual para aves BAT1 proporciona datos individuales de peso con gran precisión y, al mismo tiempo, permite evaluar directamente el estado de cada ave durante cada sesión. Gracias a ello, es posible detectar problemas de uniformidad con suficiente antelación para ajustar la alimentación antes del traslado a la nave de puesta.

Entre las sesiones de pesaje manual, el pesaje automático diario registra continuamente la evolución del peso sin alterar al lote durante el delicado periodo previo a la puesta. Cuando aumenta la variabilidad entre las aves, el personal puede comparar los datos de peso con el número de huevos puestos en el suelo para determinar si el origen del problema es estructural, nutricional o social.

La báscula automática BAT2 Connect y la BAT1 no representan soluciones competidoras, sino dos herramientas complementarias dentro del mismo sistema de gestión.

Por otra parte, los datos individuales obtenidos mediante el pesaje manual aportan una solidez estadística y una información sobre el bienestar animal que los sistemas totalmente automatizados no pueden reproducir por sí solos.

Finalmente, centralizar toda la información en la plataforma BAT Cloud permite a los responsables de producción disponer de una visión unificada de todas las naves y ciclos productivos, facilitando la detección temprana de patrones relacionados con los huevos puestos en el suelo y con la evolución del peso corporal antes de que afecten significativamente a la productividad.

Referencias

Cobb-Vantress. (2021). Cobb breeder management guide. Cobb-Vantress. https://www.cobb-vantress.com/assets/Cobb-Files/product-guides/656e79e68c/Breeder-Management-Guide.pdf

Cooper, J. J., & Appleby, M. C. (1995). Nesting behaviour of hens: Effects of experience on motivation. Applied Animal Behaviour Science, 42(4), 283–295. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/016815919400543N

European Union. (1999). Council Directive 1999/74/EC of 19 July 1999 laying down minimum standards for the protection of laying hens. Official Journal of the European Communities, L 203, 53–57. https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX:01999L0074-20191214

Guyonnet, V. (2022). How laying hens are kept around the world. WATT Poultry. https://www.wattagnet.com/egg/egg-production/article/15535764/how-laying-hens-are-kept-around-the-world

Hy-Line International. (2025). Understanding nesting behavior: Managing for fewer floor eggs in layers (Technical Update). https://hylinena.com/wp-content/uploads/2025/03/Tech-Update-HLNA-Nesting-Behavior57-2025-Update.pdf

Novogen. (2022). Management of nesting behaviour in breeder flocks. Novocenter by Novogen Layers. https://novocenter.novogen-layers.com/experts-articles/management-of-nesting-behaviour-in-breeder-flocks/