TambiénLa enfermedad de Gumboro, conocida clínicamente como enfermedad infecciosa de la bolsa (EIB), es una infección viral altamente contagiosa que afecta a la bolsa de Fabricio, el órgano donde los pollos jóvenes desarrollan sus defensas de anticuerpos (WOAH, 2024). Si no se controla, puede debilitar la inmunidad de la parvada mucho antes de que aparezcan signos visibles de enfermedad. Para los productores, la cuestión no es si vacunar, sino cómo programar correctamente la protección y confirmar que ha funcionado.
Enfermedad de Gumboro: causas y transmisión
El agente causante es un avibirnavirus que puede sobrevivir durante meses en la cama y en los equipos, y que resiste muchos desinfectantes (WOAH, 2024). Los pollos lo transmiten mediante contacto fecal-oral, pienso contaminado o a través de personas y vehículos que se desplazan entre los galpones. La susceptibilidad alcanza su punto máximo entre las tres y seis semanas de edad, aunque la infección en aves más jóvenes suele pasar desapercibida y, aun así, puede dañar la bolsa de Fabricio (WOAH, 2024).
Signos de la enfermedad de Gumboro en pollos
Los casos agudos presentan una disminución repentina del consumo de pienso y agua, diarrea acuosa, plumas erizadas y aves acurrucadas con el pico apoyado contra el suelo (WOAH, 2024). La infección subclínica en pollitos de menos de tres semanas rara vez presenta síntomas, pero puede causar el daño más duradero: un sistema inmunitario debilitado que deja a las parvadas más expuestas a infecciones secundarias (WOAH, 2024).
Como los casos subclínicos ofrecen muy pocas señales externas, el rendimiento del peso suele indicar que existe un problema antes que el plumaje o las heces. Un estudio de campo realizado en Japón encontró que los pollos de engorde afectados en la bolsa de Fabricio presentaban una menor proporción entre el peso de la bolsa y el peso corporal y un crecimiento más lento a partir de los 21 días (Myint et al., 2021). La monitorización continua del peso vivo permite a los productores detectar esta ralentización temprana del crecimiento mucho antes de que los datos de decomisos en el matadero la confirmen.
Cómo prevenir la enfermedad de Gumboro en aves de corral
La prevención se basa en la bioseguridad: limpieza y desinfección entre parvadas, sistema todo dentro-todo fuera y control del tránsito dentro de los galpones (WOAH, 2024). También es fundamental vacunar a las reproductoras, ya que los anticuerpos maternos protegen a los pollitos durante sus primeras dos semanas, antes de que desarrollen su propia inmunidad (Ceva Santé Animale, 2024).
La uniformidad de la parvada también es importante. El estrés crónico por sí solo reduce el tamaño de la bolsa de Fabricio y ralentiza el desarrollo inmunitario en los pollos de engorde (Carvalho et al., 2025). Por ello, clasificar las pollitas según un peso corporal uniforme durante las primeras etapas de la crianza, reduciendo así el estrés social dentro de la parvada, ayuda a preservar la capacidad inmunitaria que también puede verse afectada por Gumboro. La BAT1 Sorting Machine permite realizar esta clasificación temprana, separando las pollitas por peso vivo en grupos más uniformes.
Calendario de vacunación contra Gumboro: qué funciona
Las vacunas vivas de tipo intermedio e intermedio-plus se administran teniendo en cuenta la disminución de los anticuerpos maternos, ya que una vacunación demasiado temprana puede hacer que la vacuna sea neutralizada (Sedeik et al., 2019). Las formulaciones de complejo inmunitario y vectores HVT ofrecen alternativas para alcanzar el mismo objetivo, aunque con diferentes efectos sobre la eliminación del virus de campo (Sedeik et al., 2019).
Confirmar que un programa de vacunación ha funcionado correctamente también se beneficia de la observación directa. Los controles puntuales con la báscula manual BAT1 permiten al personal evaluar simultáneamente la condición y el peso de las aves, identificando a las pollitas que se quedan rezagadas después de una dosis.
Gumboro en las parvadas de pollos: interpretar la curva de crecimiento
El coste de no controlar Gumboro puede medirse. Un estudio canadiense de cinco años encontró que las parvadas de pollos de engorde infectadas presentaban una mortalidad media del 8,6 % y un 1,5 % de decomisos, frente al 6,1 % y el 1,1 % de las parvadas no infectadas. Además, el peso vivo por metro cuadrado a los 37 días descendía de 34,0 a 29,3 kilogramos (Zachar et al., 2016).
No existe un tratamiento específico para Gumboro, por lo que la bioseguridad y la vacunación siguen siendo las principales herramientas de control. El seguimiento del peso sigue siendo importante para confirmar si estas medidas han funcionado. La báscula automática BAT2 Connect registra los promedios diarios de peso de la parvada y muestra cómo evoluciona el crecimiento en comparación con la curva esperada.
El pesaje manual de la parvada añade una perspectiva individual que los promedios de la parvada no pueden ofrecer y permite confirmar qué pollitas de un grupo afectado siguen presentando un crecimiento inferior al esperado.
Comparar estos datos con los de ciclos anteriores resulta más sencillo mediante registros de peso centralizados, que ayudan a los productores a determinar si una disminución recurrente indica la presencia de una cepa de campo circulante en lugar de un episodio aislado.
El control de Gumboro se basa en tres niveles: bioseguridad, vacunación programada en función de los anticuerpos maternos y vigilancia, desde la diarrea y la reducción del consumo de agua hasta los datos diarios de peso. Ninguno de estos elementos puede sustituir a los demás.
Referencias
Ceva Santé Animale (2024). Gumboro disease control: vaccination of the broilers. Poultry World. https://www.poultryworld.net/health-nutrition/health/gumboro-disease-control-vaccination-of-the-broilers/
Myint, O., Suwanruengsri, M., Araki, K., Izzati, U.Z., Pornthummawat, A., Nueangphuet, P., Fuke, N., Hirai, T., Jackwood, D.J., Yamaguchi, R. (2021). Bursa atrophy at 28 days old caused by variant infectious bursal disease virus has a negative economic impact on broiler farms in Japan. Avian Pathology, 50(1), 6-17. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03079457.2020.1822989
Sedeik, M.E., El-Shall, N.A., Awad, A.M., Abd El-Hack, M.E., Alowaimer, A.N., Swelum, A.A. (2019). Comparative evaluation of HVT-IBD vector, immune complex, and live IBD vaccines against vvIBDV in commercial broiler chickens with high maternally derived antibodies. Animals, 9(3), 72. https://www.mdpi.com/2076-2615/9/3/72
WOAH (2024). Infectious bursal disease (Gumboro disease). Manual of Diagnostic Tests and Vaccines for Terrestrial Animals, Chapter 3.3.12. https://www.woah.org/fileadmin/Home/fr/Health_standards/tahm/3.03.12_IBD.pdf
Zachar, T., Popowich, S., Goodhope, B., Knezacek, T., Ojkic, D., Willson, P., Ahmed, K.A., Gomis, S. (2016). A 5-year study of the incidence and economic impact of variant infectious bursal disease viruses on broiler production in Saskatchewan, Canada. Canadian Journal of Veterinary Research, 80(4), 255-261. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5052876/
