La enfermedad de Newcastle sigue siendo una amenaza viral persistente para la avicultura. Aunque la vacunación ha reducido la mortalidad, el virus continúa afectando a los lotes (Merck Veterinary Manual, 2024).
En los pollos, la enfermedad de Newcastle puede presentar síntomas que van desde signos respiratorios leves hasta alteraciones neurológicas graves y muerte súbita, dependiendo de la cepa viral (Penn State College of Agricultural Sciences, 2023).
¿Qué es la enfermedad de Newcastle en pollos?
Causada por el paramixovirus aviar tipo 1 (APMV-1), la enfermedad de Newcastle es una infección altamente contagiosa que afecta a los sistemas respiratorio, gastrointestinal y nervioso (Alexander y Senne, 2008). El virus presenta tres patotipos principales (Swayne et al., 2020).
El tipo lentogénico de Newcastle provoca signos respiratorios leves y rara vez resulta mortal. Las formas mesogénicas generan dificultad respiratoria con mortalidad moderada en aves jóvenes. Por otro lado, las cepas velogénicas representan la forma más grave, con mortalidad de hasta el 100 % en lotes no vacunados (UC Davis School of Veterinary Medicine, 2019).
Reconocimiento de los síntomas de la enfermedad de Newcastle en pollos
Entre los principales síntomas respiratorios se encuentran la secreción nasal, los estornudos, la tos y los sonidos respiratorios anormales. También pueden aparecer hinchazón facial y conjuntivitis, mientras que la cresta puede adquirir una tonalidad azulada (Merck Veterinary Manual, 2024).
Tras los signos respiratorios suelen aparecer alteraciones neurológicas. Las aves afectadas pueden desarrollar temblores, parálisis de patas y alas, además de tortícolis (cuello torcido), considerado un signo diagnóstico característico (Merck Veterinary Manual, 2024).
En infecciones sistémicas también puede observarse diarrea acuosa de color verdoso. En los lotes de ponedoras, una señal frecuente es la caída repentina de la producción de huevos junto con cambios anormales en la textura de la cáscara (North Dakota Department of Agriculture, 2024).
Gravedad según la cepa viral
Las cepas lentogénicas provocan cuadros leves y presentan una mortalidad poco habitual. En cambio, las cepas mesogénicas pueden causar entre un 10 y un 20 % de mortalidad en aves jóvenes.
En los casos provocados por cepas velogénicas, la mortalidad puede alcanzar el 100 % en lotes no vacunados en un periodo de 24 a 48 horas (Penn State College of Agricultural Sciences, 2023).
Transmisión y diagnóstico
El contagio ocurre principalmente a través de gotas respiratorias y contacto fecal-oral. El virus puede mantenerse activo en heces, equipos y pienso, mientras que las aves silvestres actúan como reservorios naturales (Swayne et al., 2020).
Como método diagnóstico estándar se utiliza la RT-PCR en tiempo real sobre muestras obtenidas mediante hisopos respiratorios o cloacales (Merck Veterinary Manual, 2024).
Cómo tratar la enfermedad de Newcastle en pollos
Actualmente no existe ningún antiviral capaz de combatir una infección velogénica. El enfoque principal está basado en la prevención. En infecciones provocadas por cepas lentogénicas o mesogénicas, los cuidados de apoyo con agua limpia y alimento adecuado pueden ayudar a reducir la mortalidad. Además, el uso de antibióticos durante 3-5 días puede prevenir infecciones secundarias (Swayne et al., 2020).
Dentro de la producción comercial, la eliminación del lote afectado y la desinfección forman parte de las medidas habituales. La prevención mediante vacunación y bioseguridad sigue siendo fundamental (Merck Veterinary Manual, 2024).
Prevención mediante vacunación
Las vacunas lentogénicas aplicadas mediante pulverización, inhalación o agua de bebida en la incubadora proporcionan protección inicial. En zonas endémicas, una segunda vacunación entre las 2 y 4 semanas de edad fortalece la inmunidad (Cobb Broiler Management Guide, 2021).
El desarrollo completo de la respuesta inmunitaria requiere entre 3 y 4 semanas, periodo durante el cual la bioseguridad adquiere una importancia crítica (Merck Veterinary Manual, 2024).
Para conseguir inmunidad de grupo, al menos el 85 % de las aves deben presentar títulos elevados de anticuerpos (Bano et al., 2008). Los lotes con vacunación parcial todavía pueden transmitir el virus. Las vacunas modernas de vectores recombinantes basadas en herpesvirus del pavo reducen significativamente la transmisión (Nayak et al., 2021).
Bioseguridad y control
Una estrategia basada únicamente en la vacunación no resulta suficiente. La aplicación de medidas estrictas de bioseguridad es imprescindible, ya que las aves vacunadas con títulos bajos pueden continuar transmitiendo el virus. Entre las medidas recomendadas se incluyen evitar el contacto entre lotes, controlar el movimiento del personal, desinfectar los equipos y utilizar agua procedente de fuentes limpias (Merck Veterinary Manual, 2024).
En regiones donde existe circulación activa del virus, los programas de vacunación deben adaptarse al nivel de riesgo de transmisión. En Europa, las campañas suelen concentrarse alrededor de febrero (primavera) y septiembre (otoño) (Poultry World, 2026).
Notificación y gestión
La forma velogénica de la enfermedad de Newcastle debe notificarse a las autoridades sanitarias animales. Una comunicación rápida permite establecer restricciones de movimiento y coordinar las acciones necesarias (World Organization for Animal Health, 2024).
El virus de Newcastle continúa siendo una amenaza debido a su capacidad de adaptación. Los productores que mantienen programas de vacunación constantes y aplican medidas estrictas de bioseguridad consiguen reducir significativamente el riesgo (Swayne et al., 2020).
Referencias
1.) Bano, S., Naeem, K., & Malik, S. A. (2008). Evaluation of the potential of live attenuated Newcastle disease vaccine strains administered through drinking water to protect immunized and unimmunized birds. Avian Pathology, 37(4), 405–412. https://doi.org/10.1080/03079450802216625
2.) Cobb-Vantress. (2021). Broiler Management Guide. https://www.cobb-vantress.com/en/broiler-management-guide
3.) Dimitrov, K. M. (2023, May). Newcastle disease in poultry. Merck Veterinary Manual. Merck & Co., Inc. https://www.merckvetmanual.com/poultry/newcastle-disease-and-other-paramyxovirus-infections/newcastle-disease-in-poultry
4.) Nayak, K., Singh, R. P., Rehman, S., Koliopanos, A., Dimitrov, K. M., & Goyal, S. M. (2021). Herpesvirus of turkey-based vector vaccine reduces transmission of Newcastle disease virus in commercial broiler chickens. Viruses, 12(5), 1365. https://doi.org/10.3390/v12121365
5.) North Dakota Department of Agriculture. (2024). Exotic Newcastle disease. https://www.ndda.nd.gov/divisions/animal-health/diseases/exotic-newcastle-disease
6.) Pennsylvania State University. (2023). Newcastle disease (Avian Paramyxovirus-1). Penn State Extension. https://extension.psu.edu/newcastle-disease-avian-paramyxovirus-1
7.) Poultry World. (2026, April 2). Rising cases of Newcastle disease cases prompt calls for vigilance. https://www.poultryworld.net/health-nutrition/health/rising-cases-of-newcastle-disease-cases-prompt-calls-for-vigilance/
8.) Swayne, D. E., Kapczynski, D. R., Sealy, T. W., Barrera, J., Ash-Ahmed, S., Salvador, K., & Eby, E. (2020). Newcastle disease virus variants with elevated virulence features emerged during surveillance in California in 2018 and 2019. Avian Pathology, 49(6), 619–632. https://doi.org/10.1080/03079457.2020.1775849
9.) University of California, Davis, School of Veterinary Medicine. (2019). Virulent Newcastle disease (VND). Animal Health Topics. https://healthtopics.vetmed.ucdavis.edu/health-topics/exotics/newcastle
10.) World Organisation for Animal Health. (2024). Chapter 3.3.14: Newcastle disease (infection with Newcastle disease virus). In Manual of Diagnostic Tests and Vaccines for Terrestrial Animals (13th ed.). https://www.woah.org/fileadmin/Home/eng/Health_standards/tahm/3.03.14_NEWCASTLE_DIS.pdf
